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PROGRAMA NUTRICIONAL EN FELINOS

Idiosincrasias nutricionales en el gato.

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Para hablar de la nutrición en los gatos es necesario saber primero que sus necesidades son muy diferentes a las de otras especies, ya que muchas veces se les quiere tratar como a perros y se cometen errores que resultan trascendentales para el desarrollo y para mantener una salud adecuada. En primer lugar, el gato, a diferencia del perro, es un carnívoro estricto. La anatomía del gato está adaptada a la dieta del carnívoro, ya que tiene todas las características del cazador: orejas verticales y anterógradas, dentadura adaptada para el corte y desgarre y no para la molienda, ojos al frente del rostro y sus garras retráctiles. Se sabe que los gatos tienen una relativa capacidad inherente de concentración urinaria, como un medio para economizar agua, capacidad que aparentemente le fue heredada de sus ancestros del desierto, ya que estos últimos tenían que adaptarse a las condiciones desfavorables de sequía.

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​​​​​​​​​​​​​Los gatos tienen una capacidad compensatoria mediante el consumo de agua voluntaria menos precisa y rápida que los perros, en respuesta a los cambios en el contenido de agua del alimento. En forma similar, su respuesta de "sed" para poder hidratarse cuando se incrementa la temperatura ambiental, es menos efectiva que en los perros. Esto quiere decir que aunque exista mucho calor o el alimento sea seco, los gatos tomarán la misma cantidad de agua que en otras condiciones, lo que hace a esta especie más susceptible al Síndrome Urológico Felino por la formación de una orina muy concentrada.

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Una vez comprendido lo anterior, se deben conocer los nutrientes que necesariamente deben incluirse en la dieta para el aporte de energía y para el mantenimiento de todas las funciones de nuestra mascota.

 

Una nutrición adecuada.

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La energía en la dieta del gato es aportada principalmente por grasas y proteínas, siendo mínima la aportación de los carbohidratos, debido a que los gatos digieren y asimilan a los mono y disacáridos, así como los almidones presentes en el alimento, pero no pueden manejar grandes cargas de glucosa intestinal.

El hígado de los felinos contiene niveles muy bajos de hexocinasa y de glucocinasa, necesarios para convertir la glucosa en glucosa-6-fosfato. En los omnívoros estas enzimas se encuentran presentes en cantidades adecuadas.

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La nutrición adecuada es una parte integral de la buena salud. Con los nutrientes apropiados, en las cantidades correctas, el cuerpo de su gato puede construir metabolitos, reparar tejidos como músculo y hueso así como fortalecer el sistema inmunológico. Comer en exceso o demasiado poco de ciertos nutrientes puede hacer a su mascota más susceptible a muchas enfermedades. Un alimento elaborado a base de un solo ingrediente, tales como aquéllos de puro pescado, de carne, de hígado o de pollo, también pueden causar problemas de salud, debido a que no proporciona el balance adecuado de nutrientes que su gato necesita. Se ha comprobado que algunos alimentos pueden causar problemas de salud y deben ser evitados; Estos alimentos incluyen las sobras de la mesa.

CARNÍVORO ESTRICTO (Idiosincrasias Nutricionales del Gato)

Un exámen de la relación evolutiva y la filogenia actual de los gatos y los perros domésticos ofrece algunas claves de sus disparidades dietéticas inherentes. Aunque ambas especies pertenecen a la clase de Mamíferos y al orden de los Carnívoros, el perro se clasifica, en la actualidad, en la superfamilia Canoidea y el gato en la superfamilia Feloidea. Incluidos junto con el perro en la superfamilia Canoidea se encuentran varias familias con hábitos dietéticos muy diversos. Por ejemplo, las familias Úrsidae (oso) y Procínida (mapache) son omnívoras, pero las especies de la familia Ailúrida (pandas) son herbívoras estrictas.

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La única especie carnívora incluida junto con los perros en la superfamilia Canoidea es la de los Mustélidos (comadreja). Por otra parte, la superfamilia Feloidea incluye tres familias: los Vivérridos (gineta), los Hiénidos (hiena), y los Félidos (gato). Todas las especies de estas familias incluyendo el gato, han evolucionado como carnívoros estrictos. La historia del gato indica que esta especie ha consumido una dieta puramente carnívora a lo largo de todo su desarrollo evolutivo.

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La adhesión del gato a una dieta muy especializada ha conducido a unas adaptaciones metabólicas específicas que se manifiestan como peculiaridades en sus requerimientos nutricionales. La consecuencia de estos cambios es que el animal no puede obtener todos los nutrientes necesarios únicamente de las plantas y de productos vegetales y, por lo tanto, requiere la ingesta de tejidos animales para satisfacer sus demandas nutricionales. Estas idiosincrasias nutricionales específicas se presentan en el gato doméstico (Felis catus), pero no en su frecuente compañero de hogar, el perro doméstico (Canis familiaris). Este hecho tiene importancia práctica en vista de la creencia, muy frecuente entre responsables legales de animales de compañía, de que los gatos puedan alimentarse como si fueran perros pequeños.

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Las idiosincrasias nutricionales del gato originan requerimientos dietéticos más estrictos que las especies más omnívoras, como el perro. Si bien todas estas peculiaridades nutricionales tienen significancia metabólica, algunas tiene más importancia práctica que otras cuando se tiene en cuenta la nutrición óptima y las prácticas alimentarias apropiadas de los gatos domésticos. La elevada demanda de proteínas que tiene el gato, junto con su necesidad de Taurina, ácido araquidónico y vitamina A preformada, exige la inclusión de tejidos animales en la dieta de esta especie. Aunque fuera posible desarrollar una ración basada en cereales para gatos, un preparado de este tipo debe complementarse con formas purificadas de taurina, ácido araquidónico y vitamina A preformada.

PESCADO

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A la mayoría de los gatos les encanta el sabor a pescado. Las campañas publicitarias realizadas por algunos fabricantes de alimentos para animales de compañía han convencido a la gente de que los gatos prefieren el pescado sobre muchos otros alimentos.

 

El pescado es una buena fuente de proteínas para los gatos, pero no aporta una nutrición completa. Por lo general, la mayoría de los pescados sin espinas tienen deficiencia de calcio, sodio, hierro, cobre y algunas vitaminas.

 

Algunos tipos de pescado también contienen pequeñas espinas, que son difíciles de eliminar después de la cocción, y pueden introducirse en la garganta o en el tracto gastrointestinal del animal produciendo una obstrucción o una perforación.

El atún es el tipo de pescado utilizado habitualmente en la alimentación de los gatos, debido a que es muy accesible y barato. El atún enlatado en aceite contiene grandes cantidades de ácidos grasos poliinsaturados, por lo que la ingesta excesiva de este tipo de aceite puede producir deficiencia de vitamina E, debido a su alto contenido en grasas poliinsaturadas y bajo en vitamina E. En el gato, esto ocasiona una situación denominada Panesteatitis o “Enfermedad de la grasa amarilla”. La signología de la panesteatitis son:

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  1. disminución del apetito,

  2. letargia,

  3. aumento de la temperatura,

  4. alergia,

  5. dolor en tórax y,

  6. dolor en el abdomen.

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No debería administrarse nunca pescado crudo a los animales de compañía. Ciertos tipos de pescado, tales como las carpas y los arenques, contienen una sustancia que destruye la Tiamina (Vitamina B1), lo que puede producir deficiencia de Tiamina. Asimismo, la alimentación con pescado crudo también puede transmitir parásitos ocasionalmente. Por lo tanto, si se añade cualquier tipo de pescado a la dieta del animal, debe cocerse muy bien y administrar, tan sólo, pequeñas cantidades.

CARNES

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Algunos responsables legales de Gatos creen que como estos animales son carnívoros estrictos por naturaleza, pueden sobrevivir con una dieta totalmente cárnica. Sin embargo, el tejido muscular de la carne no puede proporcionar por sí solo una nutrición completa a los animales de compañía. Estos alimentos ricos en proteínas son deficientes en calcio, sodio, hierro, cobre y yodo y carecen también de varias vitaminas, aunque son muy ricos en fósforo.

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Si bien es cierto que los antepasados salvajes de los gatos se mantenían solamente a base de carne de animales que cazaban, éstos animales consumían la totalidad de sus presas, incluyendo en primer orden, las vísceras, luego los órganos y por último los músculos.

HÍGADO

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El hígado constituye una excelente fuente de hierro, proteinas, cobre, vitamina D y varias vitaminas del complejo B. Pero el hígado no es nutricionalmente completo ya que presenta una deficiencia de calcio y es excesivamente rico en vitamina A.

 

Éstos dos desequilibrios nutricionales pueden ocasionar transtornos óseos. Se ha demostrado que la toxicidad de la vitamina A se desarrolla lentamente a lo largo de los años en los gatos a los que se les ha alimentado regularmente con hígado fresco como principal fuente de proteinas.

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Las deformidades óseas ocasionadas por la vitamina A se van formando paulatinamente y pueden pasar inadvertidas durante varios años. Pueden producirse una invalidez grave e irreversible y el diagnóstico suele ser demasiado tarde para revertir la situación.

POLLO

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Algunos tutores de gatos creen que como estos animales son carnívoros por naturaleza, pueden sobrevivir con una dieta totalmente cárnica. Sin embargo, el tejido muscular de la carne no puede proporcionar por sí solo una nutrición completa a los animales de compañía. Estos alimentos ricos en proteínas son deficientes en calcio, sodio, hierro, cobre y yodo y carecen también de varias vitaminas, aunque son muy ricos en fósforo.

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Si bien es cierto que los antepasados salvajes de los gatos se mantenían solamente a base de carne de animales que cazaban, éstos animales consumían la totalidad de sus presas, incluyendo en primer orden, las vísceras, luego los órganos y por último los músculos.

SOBRAS DE LA MESA

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Aunque el responsable legal puede seguir una dieta muy nutritiva y bien equilibrada, las necesidades nutricionales del gato no son las mismas que la del ser humano.

 

Además la mayoría de los responsables legales sólo ponen en el comedero del animal sobras seleccionadas de sus comidas, como carne que sobró, su grasa, huesos, arroz recocido y tiran las verduras y los cereales.

​Las sobras que el animal encuentra en su plato pueden ser muy sabrosas, pero no es factible que puedan proporcionar una nutrición equilibrada. Muchas veces, los animales pueden seleccionar solamente determinadas sobras y dejar el resto, lo que decrementa la calidad de la dieta.

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